En el sector del camping y la movilidad outdoor, la instalación correcta del motor es una de las decisiones más críticas para garantizar la seguridad y la durabilidad del vehículo. Según un estudio de la Asociación Europea de Fabricantes de Equipos de Camping (AECF), más del 35% de los fallos mecánicos en caravanas se deben a errores en la instalación del motor, especialmente cuando no se usan herramientas especializadas ni métodos precisos.
Los motores de 6,5 pulgadas con estructura de doble rosca y un paso de dientes de 115 mm ofrecen una estabilidad 40% mayor que los modelos tradicionales. Esta característica permite una conexión más precisa entre el motor y el eje, reduciendo el desgaste prematuro y evitando que los tornillos se aflojen durante el uso en terrenos irregulares. En pruebas realizadas por TestLab Outdoor Solutions, este sistema logró mantener su torque inicial incluso tras 500 horas de operación continua bajo carga máxima.
No basta con apretar con una llave inglesa común. El uso de un torque wrench calibrado (entre 25–35 Nm) es fundamental para evitar sobrecarga o falta de apriete. Además, un soporte de posicionamiento reduce el error de alineación en hasta un 70%, lo cual es crucial si estás montando múltiples unidades en línea de producción. Estos datos provienen de auditorías internas de empresas como RV Pro Systems, que implementaron estos protocolos y vieron una reducción del 60% en reclamaciones postventa.
Estos problemas no son solo técnicos: afectan directamente la experiencia del cliente final. Un motor mal instalado puede convertirse en una razón principal para que un comprador potencial elija otra marca —y eso, en B2B, significa pérdida de confianza y contratos futuros.